¿Qué es la higuera?
La higuera (Ficus carica) es originaria de la cuenca mediterránea y Asia occidental. Cultivada desde hace miles de años, es apreciada por sus higos dulces, su denso follaje y sus propiedades medicinales. La higuera es resistente, se adapta a distintos climas y desempeña un papel importante en el ecosistema mediterráneo.
¿Cuáles son los beneficios de la higuera?
La higuera es famosa por sus numerosos beneficios:
Producción de higos nutritivos: ricos en fibra, vitaminas y minerales, los higos favorecen el tránsito intestinal, regulan los niveles de azúcar en sangre y favorecen la salud cardiovascular.
Propiedades medicinales de las hojas: las hojas de la higuera contienen compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, beneficiosos para controlar la diabetes y favorecer el sistema digestivo.
Efectos calmantes de la savia: Utilizada en fitoterapia, la savia de la higuera tiene fama de aliviar las verrugas y las afecciones cutáneas.
Ornamentación y sombra: Con su frondoso follaje, la higuera es un excelente árbol de sombra, ideal para los jardines mediterráneos.
Atrae la biodiversidad: Sus frutos alimentan a pájaros, abejas e insectos polinizadores, contribuyendo al equilibrio ecológico.
¿Cómo se cultiva una higuera?
Las higueras son fáciles de cultivar y requieren muy poco mantenimiento. He aquí los puntos clave para cultivarlas con éxito:
Exposición: Elija un lugar a pleno sol, protegido de los vientos fríos.
Suelo: Prefiera un suelo bien drenado, ligeramente calcáreo y con buena capacidad de retención de agua.
Riego: Moderado en verano, casi inexistente en invierno. La higuera tolera bien la sequía.
Poda: Una poda ligera después de la fructificación estimula la producción de nuevas ramas y frutos.
Propagación: Se puede propagar por esquejes, acodo o siembra.
¿Dónde plantar una higuera en el jardín?
La higuera debe plantarse en un espacio abierto, al abrigo de las corrientes de aire, con una distancia mínima de 3 a 4 metros entre otros árboles. En los climas más fríos, plantarla cerca de un muro orientado al sur le hará ganar algunos grados y le garantizará una mejor fructificación.
¿Cuándo y cómo podar una higuera?
La poda de una higuera depende de su edad y de su finalidad:
Higuera joven: Una poda de formación en invierno ayuda a estructurar el árbol.
Higuera madura: Una poda ligera en otoño o al final del invierno mejorará la distribución de los frutos y favorecerá un crecimiento equilibrado.
Eliminar las ramas muertas o desalineadas: Esto optimiza la penetración de la luz y el aire en el follaje.
¿Qué tipos de higuera existen?
Existen varias variedades de higuera, clasificadas en dos categorías principales:
Las higueras monoflorales: producen higos una sola vez al año, al final del verano (por ejemplo, la "Noire de Caromb").
Las higueras bicárpicas: producen dos cosechas al año, una a principios del verano y otra a finales del verano (por ejemplo, 'Goutte d'Or', 'Violette de Solliès').
¿Por qué mi higuera no produce higos?
Hay varias razones por las que una higuera puede no dar frutos:
Falta de sol: Las higueras necesitan al menos 6 horas de sol al día.
Árbol demasiado joven: Algunas higueras tardan de 3 a 5 años en dar fruto.
Poda inadecuada: Una poda excesiva puede retrasar la fructificación.
Suelo demasiado rico en nitrógeno: El exceso de nitrógeno favorece el crecimiento de las hojas en detrimento de los frutos.
Falta de polinización: Algunas variedades requieren la presencia del blastofago, un insecto polinizador.
¿Puede la higuera resistir el frío?
La higuera es relativamente resistente y puede soportar temperaturas de hasta -10°C. Sin embargo, en las regiones frías, es aconsejable :
Cubrir la base con mantillo en invierno para proteger las raíces.
Cubrir el árbol con vellón de invierno en caso de fuertes heladas.
Plantar en macetas para llevar el árbol a un invernadero o conservatorio en invierno.
¿Qué usos medicinales tiene la higuera?
La higuera se utiliza en fitoterapia por sus propiedades digestivas, calmantes y dermatológicas:
Hojas de higuera: en infusión, ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y calman los trastornos digestivos.
Leche de higuera (savia): Aplicada localmente, sirve para eliminar verrugas y tratar ciertas afecciones cutáneas.
Infusión de higos secos: Remedio tradicional para la tos y el dolor de garganta.
¿Se puede cultivar una higuera en maceta?
Sí, se puede cultivar una higuera en maceta, sobre todo en balcones y terrazas. He aquí algunos consejos:
Elija una maceta grande (de al menos 40 cm de diámetro).
Utilice un sustrato bien drenado (una mezcla de tierra para macetas, arena y compost).
Riegue regularmente, pero no en exceso, y añada un abono natural en primavera.
Lleve la maceta al interior en invierno si vive en una región propensa a las heladas.
¿Cuáles son las plagas y enfermedades de la higuera?
La higuera es un árbol resistente, pero puede verse afectada por :
La mosca de la higuera (Lonchaea aristella), que pone huevos en los frutos.
Las cochinillas, que debilitan las ramas.
La roya de la higuera, una enfermedad fúngica que provoca manchas marrones en las hojas.
Antracnosis, que provoca la caída prematura de las hojas.
Un tratamiento preventivo a base de jabón negro o purín de ortiga puede limitar estos ataques.