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Manzanilla romana: calma el cuerpo y la mente : Su selección de farmacias en línea

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¿Qué es la manzanilla romana?
La manzanilla romana (Chamaemelum nobile), también conocida como manzanilla noble o manzanilla inglesa, es una planta perenne de la familia de las asteráceas. Se distingue por sus tallos más cortos y sus flores blancas dispuestas alrededor de un corazón amarillo. A diferencia de la manzanilla alemana, que es anual y más esbelta, la manzanilla romana tiene una fragancia dulce y ligeramente afrutada. Desde el punto de vista fitoterapéutico, es conocida por sus propiedades antiespasmódicas, calmantes y antiinflamatorias. Su espectro de acción abarca desde el equilibrio digestivo y el bienestar cutáneo hasta la relajación nerviosa.

¿Cómo se cultiva y se cosecha la manzanilla romana?
La manzanilla romana prefiere un suelo ligero, bien drenado, ligeramente ácido y con luz solar moderada. Se adapta bien a los climas templados, soportando los inviernos fríos gracias a su naturaleza perenne. Generalmente florece en verano, cuando pueden verse pequeñas margaritas blancas con el centro amarillo. La recolección se realiza mejor cuando las flores están en plena floración, a menudo a última hora de la mañana para captar el máximo de compuestos aromáticos. La parte superior del tallo se corta con la flor y luego se seca o destila, según el uso previsto (infusión, aceite esencial, hidrosol, etc.). Una recolección cuidadosa y un secado suave preservan la calidad de los principios activos.

¿Cuáles son los principales principios activos de la manzanilla romana?
La manzanilla romana contiene diversos compuestos bioquímicos que explican sus propiedades terapéuticas. Entre ellos se encuentran ésteres como el isobutil angelato y el alfa-pineno metacrilato, responsables de sus efectos relajantes y antiespasmódicos. También contiene flavonoides (apigenina, luteolina) y cumarinas (herniarina), que refuerzan su acción antiinflamatoria y calmante. Por último, sustancias volátiles como el alfa-pineno y el gamma-terpineno contribuyen a la fragancia característica de la planta. Esta sinergia de moléculas hace que la manzanilla romana tenga un valor incalculable en fitoterapia, ya que actúa a varios niveles: el sistema nervioso, la digestión y el cuidado de la piel.

¿Cuáles son las diferencias entre la manzanilla romana y la manzanilla alemana?
La manzanilla romana se diferencia de la manzanilla alemana, también conocida como matricaria (Matricaria chamomilla), en su morfología y su perfil fitoquímico. Morfológicamente, la manzanilla romana es una planta baja y perenne, mientras que la manzanilla alemana es anual y más alta. En términos de moléculas, la manzanilla alemana contiene más camazuleno, que confiere a su aceite esencial un color azul intenso, y actúa más específicamente sobre la inflamación. La manzanilla romana, en cambio, se caracteriza por un alto contenido en ésteres, que ofrecen un efecto relajante y antiespasmódico más marcado. Sin embargo, las dos variedades son complementarias en su uso terapéutico, y la elección dependerá sobre todo de los efectos buscados (calmante de los nervios, antiinflamatoria, apoyo digestivo, etc.).

¿Cómo actúa la manzanilla romana sobre el sistema nervioso?
La manzanilla romana es apreciada por su acción sedante suave, que ayuda a calmar el sistema nervioso central. Los ésteres que contiene se unen a determinados receptores neuronales, modulando la respuesta al estrés y favoreciendo la relajación muscular. En infusión, ayuda a reducir la agitación, la irritabilidad y los síntomas somáticos asociados a la ansiedad. Algunas personas la utilizan al final del día para conciliar el sueño y mejorar la calidad del mismo, sin los efectos secundarios de los sedantes químicos. Combinada con un estilo de vida sano, la manzanilla romana ayuda a restablecer el equilibrio interior.

¿Cuáles son los beneficios digestivos de la manzanilla romana?
La manzanilla romana tiene fuertes propiedades antiespasmódicas y carminativas, por lo que resulta beneficiosa en casos de hinchazón, calambres intestinales o digestiones difíciles. También puede ayudar a calmar las náuseas leves y favorecer la motilidad del tracto gastrointestinal. Las infusiones de manzanilla romana son útiles después de una comida copiosa, para aliviar la sensación de pesadez. Gracias a su acción antiespasmódica, relaja la musculatura lisa del intestino, ayudando a repartir mejor los gases y a reducir los espasmos dolorosos. Actúa con suavidad y, en general, está indicada para personas sensibles o propensas a problemas digestivos ocasionales.

¿Puede aplicarse la manzanilla romana sobre la piel?
Sí, la manzanilla romana tiene un efecto calmante y antiinflamatorio, ideal para aliviar irritaciones cutáneas, rojeces o incluso picores. El hidrosol de manzanilla romana se recomienda con frecuencia para calmar las pieles sensibles propensas a eczemas o tirantez. Su pH suave respeta el equilibrio de la piel, por lo que es adecuado para rutinas minimalistas y naturales de cuidado de la piel. El aceite esencial de manzanilla romana puede añadirse a un aceite vegetal (almendra dulce, jojoba) para elaborar una loción calmante. Utilizado en compresas o masajes, ayuda a reducir la sensación de malestar y a regenerar la barrera cutánea.

¿La manzanilla romana es adecuada para bebés y niños?
La manzanilla romana es una de las plantas más suaves, a menudo preferida por los niños. Como hidrolato o infusión ligera, puede aliviar los cólicos o los espasmos digestivos de los bebés, además de tener un efecto calmante antes de acostarse. No obstante, siempre es aconsejable pedir consejo a un profesional de la salud antes de introducir plantas en la alimentación infantil, para adaptar la dosis y el modo de administración. Aunque suave, el aceite esencial de manzanilla romana es potente y debe manipularse con cuidado. Para calmar la irritación o facilitar la relajación de los niños más pequeños, se puede recurrir a masajes en la dilución adecuada y con el asesoramiento de un especialista.

¿Qué ocurre con el uso de la manzanilla romana en cosmética?
La manzanilla romana se utiliza en muchos cosméticos naturales para pieles frágiles o reactivas. Sus flavonoides y ésteres le confieren propiedades suavizantes, ideales para calmar rojeces, tirantez y ciertas molestias cutáneas (eccemas, dermatitis leves). También se puede encontrar en lociones tonificantes, mascarillas e hidratantes, donde ayuda a suavizar y uniformizar la tez. Su suave fragancia floral es una ventaja adicional a la hora de formular productos sensoriales para el cuidado de la piel. Los champús y acondicionadores de manzanilla romana también pueden reavivar el brillo del cabello claro y proteger el cuero cabelludo de pequeñas irritaciones.

¿Cuál es la diferencia entre la infusión de manzanilla romana y el aceite esencial?
La infusión de manzanilla romana moviliza los principios hidrosolubles de la planta (flavonoides, ácidos fenólicos), ofreciendo propiedades digestivas, antiinflamatorias y ligeramente calmantes para el sistema nervioso. Se prepara fácilmente vertiendo agua hirviendo sobre las flores secas y dejándolas en infusión durante unos minutos. El aceite esencial, en cambio, se obtiene por destilación al vapor y concentra los compuestos volátiles (ésteres, monoterpenos) responsables de los efectos relajantes y antiespasmódicos más marcados. Su uso requiere un mayor cuidado (dilución, dosificación) ya que es muy potente. La infusión está destinada a un uso interno suave y progresivo, mientras que el aceite esencial actúa de forma más rápida y específica, sobre todo en aplicación externa o en difusión para el bienestar emocional.

¿Tiene contraindicaciones la manzanilla romana?
Aunque se considera segura para la mayoría de los adultos sanos, la manzanilla romana puede tener algunas contraindicaciones. Las personas alérgicas a las plantas de la familia de las Asteráceas (árnica, caléndula, diente de león) deben tener precaución, ya que existe riesgo de reacción cruzada. Si está embarazada o en período de lactancia, es aconsejable consultar a un profesional de la salud antes de utilizar el aceite esencial de manzanilla romana, aunque la infusión es generalmente segura. Dosis elevadas pueden interactuar con determinados tratamientos, en particular sedantes o anticoagulantes, por lo que es importante consultar al médico si padece alguna enfermedad o está en tratamiento.

¿Cómo puedo aprovechar la manzanilla romana para relajarme?
Existen varias formas de aprovechar las propiedades relajantes de la manzanilla romana:

Infusión: Tomar una taza al final del día para calmar la mente y reducir la inquietud antes de acostarse.
Hidrosol: Pulverizar o aplicar sobre el rostro y el cuello para refrescar y calmar.
Baño aromático: Añadir unas gotas de aceite esencial de manzanilla romana diluidas en una base neutra (leche, miel, aceite vegetal) para crear una atmósfera propicia a la relajación muscular y emocional.
Masaje: incorporar el aceite esencial a un aceite portador y masajear la nuca, los hombros o las sienes para aliviar las tensiones físicas y mentales.
Al incorporar la manzanilla romana a una rutina de bienestar general, puede aprovechar sus suaves propiedades sedantes y su acción antiespasmódica para restablecer una calma interior duradera.

¿Cómo debe conservarse la manzanilla romana?
La manzanilla romana seca se conserva mejor al abrigo de la luz, en un recipiente hermético, para preservar sus principios activos. Las bolsitas de infusión deben conservarse en un lugar fresco y seco. En el caso de los aceites esenciales, prefiera los frascos de vidrio ámbar, guardados lejos de fuentes de calor y humedad. Un almacenamiento adecuado garantiza la calidad y eficacia de los compuestos aromáticos. En general, los hidrosoles deben conservarse en el frigorífico para limitar la proliferación microbiana y evitar el deterioro prematuro de sus propiedades calmantes y purificantes.

La manzanilla romana se distingue por su fragancia dulce y su composición rica en ésteres, que le confieren una serie de propiedades antiespasmódicas, suavizantes y calmantes del sistema nervioso. En infusión, aceite esencial o hidrosol, puede incorporarse fácilmente a las rutinas de cuidado de la piel, control del estrés o apoyo digestivo. Suave y eficaz, es apta tanto para adultos como para niños, siempre que se tomen ciertas precauciones (alergias, dosificación). Gracias a su polivalencia, la manzanilla romana sigue siendo un bien precioso para cultivar el bienestar a diario y favorecer el equilibrio físico y emocional.