Una vez que haya comprobado que la causa de su fatiga no es médica, puede recurrir a la fitoterapia. Ginseng, eleuterococo, guaraná, ortiga, rodiola, espino amarillo... dependiendo de la causa de su fatiga, diferentes plantas pueden ser adecuadas.
La fatiga, temporal o persistente, es un fenómeno frecuente que puede afectar a todos los aspectos de la vida cotidiana: productividad, estado de ánimo y bienestar general. Cuando no tiene una causa médica identificada (como la anemia, el hipotiroidismo u otra patología), la fitoterapia puede ofrecer una respuesta natural y eficaz para recuperar la vitalidad.
Gracias a las propiedades específicas de las plantas medicinales, es posible estimular la energía, reforzar las defensas del organismo y mejorar la resistencia al estrés. Descubra nuestra nueva gama de productos fitoterapéuticos, especialmente concebidos para combatir el cansancio y revitalizar su organismo.
Este es el tipo de sueño del que uno se despierta cansado. Su arquitectura, una alternancia de ciclos, está perturbada. La melisa, planta reguladora, actúa suavemente sobre el neurotransmisor más sedante (GABA), para ayudarle a despertarse renovado. Contiene principios activos calmantes, así como ácido rosmarínico estimulante y triterpenos tonicardíacos.
La Rhodiola es una pequeña planta que se encuentra en climas extremadamente fríos. Sus partes subterráneas contienen un principio activo neuroprotector y antiestrés (salidrosida), así como un adaptógeno (rosavina). Además de su efecto estimulante sobre la memoria y la atención, la planta aumenta los niveles de serotonina y, sobre todo, de dopamina, el neurotransmisor del placer, lo que nos ayuda a redescubrir las ganas y el empuje hacia nuevos proyectos.
Una ligera pérdida de forma, sobre todo en el cambio de estación, es el momento perfecto para iniciar un régimen a base de ortiga. Sus hojas contienen aminoácidos, minerales, flavonoides y ácidos antiinflamatorios; en resumen, principios activos que desintoxican y tonifican el organismo. La ortiga combate tanto la carencia de hierro como la inflamación, fuente de fatiga y envejecimiento prematuro.
El ginseng es una planta importante, un agente antifatiga general porque potencia todas las funciones, especialmente el sistema inmunitario. Otra solución son los brotes de grosella negra, que también pueden administrarse a los niños. Revitalizante de la glándula.
El camu es un campeón cuando se quiere aumentar el aporte de vitamina C (50 veces más concentrada que las naranjas). Además, contiene numerosos flavonoides que impiden su descomposición, lo que lo convierte en una combinación ganadora.
Otras soluciones para aumentar la energía son el zumo o jarabe de espino amarillo, que proporciona un impulso gracias a sus minerales, vitaminas y polifenoles, y la espirulina, rica en aminoácidos (bloques de construcción muscular) y minerales, y especialmente útil para la recuperación deportiva.
Originaria del Amazonas, el guaraná es la planta con mayor contenido en cafeína conocida, muy por delante del mate, la cola o el té verde. Sus semillas de color marrón púrpura, repletas de principios activos, son las responsables de sus propiedades psicoestimulantes inmediatas y a corto plazo. A través de su cafeína, el guaraná es también diurético, lipolítico ("disuelve" la celulitis) y cardiotónico.
¿Se siente cansado? ¿Qué puede hacer al respecto? Recurra a la fitoterapia para ponerse en forma. Trabajo, familia... El ajetreo del metro roza a menudo el exceso de trabajo. ¿Cómo superar esta fatiga inherente al mundo urbano? Lo más interesante (como suele ocurrir con la fitoterapia) es la prevención, sobre todo en lo que se refiere al exceso de trabajo, la alimentación y las enfermedades. La obstrucción también se beneficiará enormemente del aspecto curativo, sobre todo para deshacernos de todos los venenos cotidianos de los que no podemos escapar (mercurio, aluminio, hidrocarburos....).
¿Cómo podemos reforzar nuestro organismo para que no se estropee? Además de cambiar ciertos hábitos de vida, los tratamientos a base de plantas pueden ayudar a superar la fatiga. Algunas de las plantas propuestas para combatir la fatiga son las llamadas "adaptógenas" (ginseng, eleuterococo, rodiola), es decir, que ayudan al organismo a responder a las tensiones y desequilibrios a los que está sometido. Otras contienen estimulantes, en particular cafeína. Pueden encontrarse en forma de medicamentos o extractos. Acerola, café, eleuterococo, fenogreco, jalea real, jengibre, ginseng, goji, maca, espirulina, tribulus... Estos son sólo algunos de los nombres de plantas con efectos revitalizantes que probablemente conozca.